Encabezado_ArtistasYobras_centro


Biografia_CentroObras_Centro



Montserrat Soto


Nacida en Barcelona en 1961 y centrada desde el inicio de su carrera en el uso de la fotografía como punto de partida para la exploración del espacio como receptor y emisor de emociones, Montserrat Soto es una artista cuya obra se halla íntimamente relacionada con la experiencia del hombre a través de su ausencia, trazos y vestigios.

Formada en la Escola Massana de Barcelona y en l’École des Beaux-Arts de Grenoble, Montserrat Soto elabora su discurso alrededor de cuatro ejes: el espacio, el tiempo, la luz y el vacío. Cuatro puntales que, materializados a través del lenguaje de la fotografía, el video o el tratamiento digital de la imagen, serán los que agruparán su producción artística en torno a la elaboración de series concebidas para confrontar al espectador con la experiencia de la realidad y a través de la prolongación de espacios, las imágenes panorámicas, los dinteles, los laberintos o los espejismos.

Creadora de un vasto universo determinado por las leyes de una naturaleza tan decisiva para el orden de nuestro planeta como amenazada por la acción destructora del hombre, Montserrat Soto es una artista que, paralelamente a esta obra de evidente carácter lírico dedica buena parte de sus esfuerzos al estudio y desarrollo de temas vinculados a la memoria y al acto creativo.

Frederic Montornès



_Mes_Obres


Montserrat SotoMontserrat SotoMontserrat SotoMontserrat Soto
Montserrat SotoMontserrat Soto Montserrat Soto Montserrat Soto
Montserrat Soto

 


Artiste_Anterior
          Artista_Siguiente



Encabezado_ArtistasYobras_centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_Centro
Flecha_Izq_Centro

linea_baja

Montserrat Soto

Sin Título, Huella 46, 2004

Fotografía
80 x 200 cm.
 MS.0009-

“El paisaje no es un lugar físico, sino una serie de ideas, sensaciones y sentimientos que se elaboran a partir del lugar. (…) La idea del paisaje no se halla tanto en el objeto como en la mirada. No es lo que se halla delante sino lo que se ve”. Esta sentencia de Javier Maderuelo, citada por Neus Miró en el texto del catálogo editado por el CGAC de Santiago de Compostela en ocasión de la exposición Compostela y en la que Montserrat Soto participó con la serie a la cual pertenecen las cuatro fotografías que nos ocupan, resumen a la perfección el alma de unas imágenes donde lo que se ve es la representación de una idea como punto de partida para la elaboración de un discurso basado en el sentimiento que emana de la mirada del espectador.

Agrupadas bajo el título de Huellas y compuestas por imágenes tomadas en Escocia y Galicia, lo primero que sobresale de estas imágenes de Montserrat Soto es la lúcida reflexión que propone sobre el género humano y las emociones. Una reflexión que, basándose en una representación subjetiva del mundo natural y la exploración del contraste entre lo salvaje y lo construido, evidencia la batalla que libran el hombre y la naturaleza para la consecución del equilibrio entre lo natural y lo artificial.

Pertenecientes a esa vertiente de la producción de Montserrat Soto centrada en la evocación de sentimientos a partir de la apelación al recuerdo, la memoria y la experiencia, Huellas es una muestra de la convulsa y frágil convivencia entre el hombre y la naturaleza. Un tema recurrente en la producción de esta artista y que al hilo de lo que insinuaron los artistas del romanticismo a través de su idealizada visión del paisaje, constituye uno de los puntales sobre los que se sustenta una investigación destinada a la exploración del sujeto a través de sus huellas y, por lo tanto, de su presencia ausente.

Por bien que cada una de estas obras fue concebida para que, una vez instaladas a la manera de un gabinete de pinturas, el espectador ensordeciera frente al alarido de la vegetación en su lucha por recuperar un terreno amenazado por la acción del hombre, no cabe duda de que en cada una de ellas se esconde la voluntad de confrontar al espectador con una realidad tan irreversible como es su propia condición humana. Ahora bien, más que denunciar lo que a ojos de esta artista representa una amenaza para el equilibrio del planeta, lo que sugieren estas imágenes es la constatación de una realidad frente a la cual se puede o no actuar según lo que nos dicte nuestra propia conciencia.

Consagrada desde el inicio de su carrera a la elaboración de un discurso centrado en la ausencia, el vacío, el silencio, el recuerdo y la memoria, Montserrat Soto es una artista atenta al paso del tiempo, a la transformación del espacio y a la existencia del hombre. Es por ello que en sus obras no sólo se evidencia la presencia de alguna de estas constantes sino que son justamente éstas las que le otorgan su pleno sentido.

Frederic Montornès  


Flecha_Top_Centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_CentroFlecha_Izq_Centro


linea_baja


Encabezado_ArtistasYobras_centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_Centro
Flecha_Izq_Centro

linea_baja

Montserrat Soto

Sin Título, Huella nº 44, 2004

Fotografía
90 x 100 cm.
 MS.0008-

“El paisaje no es un lugar físico, sino una serie de ideas, sensaciones y sentimientos que se elaboran a partir del lugar. (…) La idea del paisaje no se halla tanto en el objeto como en la mirada. No es lo que se halla delante sino lo que se ve”. Esta sentencia de Javier Maderuelo, citada por Neus Miró en el texto del catálogo editado por el CGAC de Santiago de Compostela en ocasión de la exposición Compostela y en la que Montserrat Soto participó con la serie a la cual pertenecen las cuatro fotografías que nos ocupan, resumen a la perfección el alma de unas imágenes donde lo que se ve es la representación de una idea como punto de partida para la elaboración de un discurso basado en el sentimiento que emana de la mirada del espectador.

Agrupadas bajo el título de Huellas y compuestas por imágenes tomadas en Escocia y Galicia, lo primero que sobresale de estas imágenes de Montserrat Soto es la lúcida reflexión que propone sobre el género humano y las emociones. Una reflexión que, basándose en una representación subjetiva del mundo natural y la exploración del contraste entre lo salvaje y lo construido, evidencia la batalla que libran el hombre y la naturaleza para la consecución del equilibrio entre lo natural y lo artificial.

Pertenecientes a esa vertiente de la producción de Montserrat Soto centrada en la evocación de sentimientos a partir de la apelación al recuerdo, la memoria y la experiencia, Huellas es una muestra de la convulsa y frágil convivencia entre el hombre y la naturaleza. Un tema recurrente en la producción de esta artista y que al hilo de lo que insinuaron los artistas del romanticismo a través de su idealizada visión del paisaje, constituye uno de los puntales sobre los que se sustenta una investigación destinada a la exploración del sujeto a través de sus huellas y, por lo tanto, de su presencia ausente.

Por bien que cada una de estas obras fue concebida para que, una vez instaladas a la manera de un gabinete de pinturas, el espectador ensordeciera frente al alarido de la vegetación en su lucha por recuperar un terreno amenazado por la acción del hombre, no cabe duda de que en cada una de ellas se esconde la voluntad de confrontar al espectador con una realidad tan irreversible como es su propia condición humana. Ahora bien, más que denunciar lo que a ojos de esta artista representa una amenaza para el equilibrio del planeta, lo que sugieren estas imágenes es la constatación de una realidad frente a la cual se puede o no actuar según lo que nos dicte nuestra propia conciencia.

Consagrada desde el inicio de su carrera a la elaboración de un discurso centrado en la ausencia, el vacío, el silencio, el recuerdo y la memoria, Montserrat Soto es una artista atenta al paso del tiempo, a la transformación del espacio y a la existencia del hombre. Es por ello que en sus obras no sólo se evidencia la presencia de alguna de estas constantes sino que son justamente éstas las que le otorgan su pleno sentido.

Frederic Montornès  


Flecha_Top_Centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_CentroFlecha_Izq_Centro


linea_baja


Encabezado_ArtistasYobras_centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_Centro
Flecha_Izq_Centro

linea_baja

Montserrat Soto

Sin Título, Huella nº 42, 2004

Fotografía
75 x 150 cm.
MS.0007-

“El paisaje no es un lugar físico, sino una serie de ideas, sensaciones y sentimientos que se elaboran a partir del lugar. (…) La idea del paisaje no se halla tanto en el objeto como en la mirada. No es lo que se halla delante sino lo que se ve”. Esta sentencia de Javier Maderuelo, citada por Neus Miró en el texto del catálogo editado por el CGAC de Santiago de Compostela en ocasión de la exposición Compostela y en la que Montserrat Soto participó con la serie a la cual pertenecen las cuatro fotografías que nos ocupan, resumen a la perfección el alma de unas imágenes donde lo que se ve es la representación de una idea como punto de partida para la elaboración de un discurso basado en el sentimiento que emana de la mirada del espectador.

Agrupadas bajo el título de Huellas y compuestas por imágenes tomadas en Escocia y Galicia, lo primero que sobresale de estas imágenes de Montserrat Soto es la lúcida reflexión que propone sobre el género humano y las emociones. Una reflexión que, basándose en una representación subjetiva del mundo natural y la exploración del contraste entre lo salvaje y lo construido, evidencia la batalla que libran el hombre y la naturaleza para la consecución del equilibrio entre lo natural y lo artificial.

Pertenecientes a esa vertiente de la producción de Montserrat Soto centrada en la evocación de sentimientos a partir de la apelación al recuerdo, la memoria y la experiencia, Huellas es una muestra de la convulsa y frágil convivencia entre el hombre y la naturaleza. Un tema recurrente en la producción de esta artista y que al hilo de lo que insinuaron los artistas del romanticismo a través de su idealizada visión del paisaje, constituye uno de los puntales sobre los que se sustenta una investigación destinada a la exploración del sujeto a través de sus huellas y, por lo tanto, de su presencia ausente.

Por bien que cada una de estas obras fue concebida para que, una vez instaladas a la manera de un gabinete de pinturas, el espectador ensordeciera frente al alarido de la vegetación en su lucha por recuperar un terreno amenazado por la acción del hombre, no cabe duda de que en cada una de ellas se esconde la voluntad de confrontar al espectador con una realidad tan irreversible como es su propia condición humana. Ahora bien, más que denunciar lo que a ojos de esta artista representa una amenaza para el equilibrio del planeta, lo que sugieren estas imágenes es la constatación de una realidad frente a la cual se puede o no actuar según lo que nos dicte nuestra propia conciencia.

Consagrada desde el inicio de su carrera a la elaboración de un discurso centrado en la ausencia, el vacío, el silencio, el recuerdo y la memoria, Montserrat Soto es una artista atenta al paso del tiempo, a la transformación del espacio y a la existencia del hombre. Es por ello que en sus obras no sólo se evidencia la presencia de alguna de estas constantes sino que son justamente éstas las que le otorgan su pleno sentido.

 

Frederic Montornès 


Flecha_Top_Centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_CentroFlecha_Izq_Centro

linea_baja


Encabezado_ArtistasYobras_centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_Centro
Flecha_Izq_Centro

linea_baja

Montserrat Soto

Sin Título, Huella nº 40, 2004

Fotografía
100 x 250 cm.
MS.0006-

“El paisaje no es un lugar físico, sino una serie de ideas, sensaciones y sentimientos que se elaboran a partir del lugar. (…) La idea del paisaje no se halla tanto en el objeto como en la mirada. No es lo que se halla delante sino lo que se ve”. Esta sentencia de Javier Maderuelo, citada por Neus Miró en el texto del catálogo editado por el CGAC de Santiago de Compostela en ocasión de la exposición Compostela y en la que Montserrat Soto participó con la serie a la cual pertenecen las cuatro fotografías que nos ocupan, resumen a la perfección el alma de unas imágenes donde lo que se ve es la representación de una idea como punto de partida para la elaboración de un discurso basado en el sentimiento que emana de la mirada del espectador.

Agrupadas bajo el título de Huellas y compuestas por imágenes tomadas en Escocia y Galicia, lo primero que sobresale de estas imágenes de Montserrat Soto es la lúcida reflexión que propone sobre el género humano y las emociones. Una reflexión que, basándose en una representación subjetiva del mundo natural y la exploración del contraste entre lo salvaje y lo construido, evidencia la batalla que libran el hombre y la naturaleza para la consecución del equilibrio entre lo natural y lo artificial.

Pertenecientes a esa vertiente de la producción de Montserrat Soto centrada en la evocación de sentimientos a partir de la apelación al recuerdo, la memoria y la experiencia, Huellas es una muestra de la convulsa y frágil convivencia entre el hombre y la naturaleza. Un tema recurrente en la producción de esta artista y que al hilo de lo que insinuaron los artistas del romanticismo a través de su idealizada visión del paisaje, constituye uno de los puntales sobre los que se sustenta una investigación destinada a la exploración del sujeto a través de sus huellas y, por lo tanto, de su presencia ausente.

Por bien que cada una de estas obras fue concebida para que, una vez instaladas a la manera de un gabinete de pinturas, el espectador ensordeciera frente al alarido de la vegetación en su lucha por recuperar un terreno amenazado por la acción del hombre, no cabe duda de que en cada una de ellas se esconde la voluntad de confrontar al espectador con una realidad tan irreversible como es su propia condición humana. Ahora bien, más que denunciar lo que a ojos de esta artista representa una amenaza para el equilibrio del planeta, lo que sugieren estas imágenes es la constatación de una realidad frente a la cual se puede o no actuar según lo que nos dicte nuestra propia conciencia.

Consagrada desde el inicio de su carrera a la elaboración de un discurso centrado en la ausencia, el vacío, el silencio, el recuerdo y la memoria, Montserrat Soto es una artista atenta al paso del tiempo, a la transformación del espacio y a la existencia del hombre. Es por ello que en sus obras no sólo se evidencia la presencia de alguna de estas constantes sino que son justamente éstas las que le otorgan su pleno sentido.

 

Frederic Montornès 


Flecha_Top_Centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_CentroFlecha_Izq_Centro

linea_baja


Encabezado_ArtistasYobras_centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_Centro
Flecha_Izq_Centro

linea_baja

Montserrat Soto

Sin Título, Huella nº 35, 2004

Fotografía
150 x 125 cm.
MS.0005-

“El paisaje no es un lugar físico, sino una serie de ideas, sensaciones y sentimientos que se elaboran a partir del lugar. (…) La idea del paisaje no se halla tanto en el objeto como en la mirada. No es lo que se halla delante sino lo que se ve”. Esta sentencia de Javier Maderuelo, citada por Neus Miró en el texto del catálogo editado por el CGAC de Santiago de Compostela en ocasión de la exposición Compostela y en la que Montserrat Soto participó con la serie a la cual pertenecen las cuatro fotografías que nos ocupan, resumen a la perfección el alma de unas imágenes donde lo que se ve es la representación de una idea como punto de partida para la elaboración de un discurso basado en el sentimiento que emana de la mirada del espectador.

Agrupadas bajo el título de Huellas y compuestas por imágenes tomadas en Escocia y Galicia, lo primero que sobresale de estas imágenes de Montserrat Soto es la lúcida reflexión que propone sobre el género humano y las emociones. Una reflexión que, basándose en una representación subjetiva del mundo natural y la exploración del contraste entre lo salvaje y lo construido, evidencia la batalla que libran el hombre y la naturaleza para la consecución del equilibrio entre lo natural y lo artificial.

Pertenecientes a esa vertiente de la producción de Montserrat Soto centrada en la evocación de sentimientos a partir de la apelación al recuerdo, la memoria y la experiencia, Huellas es una muestra de la convulsa y frágil convivencia entre el hombre y la naturaleza. Un tema recurrente en la producción de esta artista y que al hilo de lo que insinuaron los artistas del romanticismo a través de su idealizada visión del paisaje, constituye uno de los puntales sobre los que se sustenta una investigación destinada a la exploración del sujeto a través de sus huellas y, por lo tanto, de su presencia ausente.

Por bien que cada una de estas obras fue concebida para que, una vez instaladas a la manera de un gabinete de pinturas, el espectador ensordeciera frente al alarido de la vegetación en su lucha por recuperar un terreno amenazado por la acción del hombre, no cabe duda de que en cada una de ellas se esconde la voluntad de confrontar al espectador con una realidad tan irreversible como es su propia condición humana. Ahora bien, más que denunciar lo que a ojos de esta artista representa una amenaza para el equilibrio del planeta, lo que sugieren estas imágenes es la constatación de una realidad frente a la cual se puede o no actuar según lo que nos dicte nuestra propia conciencia.

Consagrada desde el inicio de su carrera a la elaboración de un discurso centrado en la ausencia, el vacío, el silencio, el recuerdo y la memoria, Montserrat Soto es una artista atenta al paso del tiempo, a la transformación del espacio y a la existencia del hombre. Es por ello que en sus obras no sólo se evidencia la presencia de alguna de estas constantes sino que son justamente éstas las que le otorgan su pleno sentido.

Frederic Montornès 


Flecha_Top_Centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_CentroFlecha_Izq_Centro

linea_baja


Encabezado_ArtistasYobras_centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_Centro
Flecha_Izq_Centro


Montserrat Soto

Sin Título, Huella nº 32, 2004

Fotografía
50 x 100 cm.
MS.0004-

“El paisaje no es un lugar físico, sino una serie de ideas, sensaciones y sentimientos que se elaboran a partir del lugar. (…) La idea del paisaje no se halla tanto en el objeto como en la mirada. No es lo que se halla delante sino lo que se ve”. Esta sentencia de Javier Maderuelo, citada por Neus Miró en el texto del catálogo editado por el CGAC de Santiago de Compostela en ocasión de la exposición Compostela y en la que Montserrat Soto participó con la serie a la cual pertenecen las cuatro fotografías que nos ocupan, resumen a la perfección el alma de unas imágenes donde lo que se ve es la representación de una idea como punto de partida para la elaboración de un discurso basado en el sentimiento que emana de la mirada del espectador.

Agrupadas bajo el título de Huellas y compuestas por imágenes tomadas en Escocia y Galicia, lo primero que sobresale de estas imágenes de Montserrat Soto es la lúcida reflexión que propone sobre el género humano y las emociones. Una reflexión que, basándose en una representación subjetiva del mundo natural y la exploración del contraste entre lo salvaje y lo construido, evidencia la batalla que libran el hombre y la naturaleza para la consecución del equilibrio entre lo natural y lo artificial.

Pertenecientes a esa vertiente de la producción de Montserrat Soto centrada en la evocación de sentimientos a partir de la apelación al recuerdo, la memoria y la experiencia, Huellas es una muestra de la convulsa y frágil convivencia entre el hombre y la naturaleza. Un tema recurrente en la producción de esta artista y que al hilo de lo que insinuaron los artistas del romanticismo a través de su idealizada visión del paisaje, constituye uno de los puntales sobre los que se sustenta una investigación destinada a la exploración del sujeto a través de sus huellas y, por lo tanto, de su presencia ausente.

Por bien que cada una de estas obras fue concebida para que, una vez instaladas a la manera de un gabinete de pinturas, el espectador ensordeciera frente al alarido de la vegetación en su lucha por recuperar un terreno amenazado por la acción del hombre, no cabe duda de que en cada una de ellas se esconde la voluntad de confrontar al espectador con una realidad tan irreversible como es su propia condición humana. Ahora bien, más que denunciar lo que a ojos de esta artista representa una amenaza para el equilibrio del planeta, lo que sugieren estas imágenes es la constatación de una realidad frente a la cual se puede o no actuar según lo que nos dicte nuestra propia conciencia.

Consagrada desde el inicio de su carrera a la elaboración de un discurso centrado en la ausencia, el vacío, el silencio, el recuerdo y la memoria, Montserrat Soto es una artista atenta al paso del tiempo, a la transformación del espacio y a la existencia del hombre. Es por ello que en sus obras no sólo se evidencia la presencia de alguna de estas constantes sino que son justamente éstas las que le otorgan su pleno sentido.

Frederic Montornès 

Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_CentroFlecha_Izq_Centro


linea_baja
 


Encabezado_ArtistasYobras_centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_Centro
Flecha_Izq_Centro

linea_baja

Montserrat Soto

Sin Título, Huella nº 13, 2004

Fotografía
60 x 150 cm.

MS.0003-

“El paisaje no es un lugar físico, sino una serie de ideas, sensaciones y sentimientos que se elaboran a partir del lugar. (…) La idea del paisaje no se halla tanto en el objeto como en la mirada. No es lo que se halla delante sino lo que se ve”. Esta sentencia de Javier Maderuelo, citada por Neus Miró en el texto del catálogo editado por el CGAC de Santiago de Compostela en ocasión de la exposición Compostela y en la que Montserrat Soto participó con la serie a la cual pertenecen las cuatro fotografías que nos ocupan, resumen a la perfección el alma de unas imágenes donde lo que se ve es la representación de una idea como punto de partida para la elaboración de un discurso basado en el sentimiento que emana de la mirada del espectador.

Agrupadas bajo el título de Huellas y compuestas por imágenes tomadas en Escocia y Galicia, lo primero que sobresale de estas imágenes de Montserrat Soto es la lúcida reflexión que propone sobre el género humano y las emociones. Una reflexión que, basándose en una representación subjetiva del mundo natural y la exploración del contraste entre lo salvaje y lo construido, evidencia la batalla que libran el hombre y la naturaleza para la consecución del equilibrio entre lo natural y lo artificial.

Pertenecientes a esa vertiente de la producción de Montserrat Soto centrada en la evocación de sentimientos a partir de la apelación al recuerdo, la memoria y la experiencia, Huellas es una muestra de la convulsa y frágil convivencia entre el hombre y la naturaleza. Un tema recurrente en la producción de esta artista y que al hilo de lo que insinuaron los artistas del romanticismo a través de su idealizada visión del paisaje, constituye uno de los puntales sobre los que se sustenta una investigación destinada a la exploración del sujeto a través de sus huellas y, por lo tanto, de su presencia ausente.

Por bien que cada una de estas obras fue concebida para que, una vez instaladas a la manera de un gabinete de pinturas, el espectador ensordeciera frente al alarido de la vegetación en su lucha por recuperar un terreno amenazado por la acción del hombre, no cabe duda de que en cada una de ellas se esconde la voluntad de confrontar al espectador con una realidad tan irreversible como es su propia condición humana. Ahora bien, más que denunciar lo que a ojos de esta artista representa una amenaza para el equilibrio del planeta, lo que sugieren estas imágenes es la constatación de una realidad frente a la cual se puede o no actuar según lo que nos dicte nuestra propia conciencia.

Consagrada desde el inicio de su carrera a la elaboración de un discurso centrado en la ausencia, el vacío, el silencio, el recuerdo y la memoria, Montserrat Soto es una artista atenta al paso del tiempo, a la transformación del espacio y a la existencia del hombre. Es por ello que en sus obras no sólo se evidencia la presencia de alguna de estas constantes sino que son justamente éstas las que le otorgan su pleno sentido.

 

Frederic Montornès 


Flecha_Top_Centro


Biografia_Centro Flecha_Der_CentroObras_CentroFlecha_Izq_Centro

linea_baja